En el Diplomado de Coaching Integral, la Teoría del Desarrollo se estructura en el Constructive Developmental Framework (CDF) o Marco de Desarrollo Constructivo (MDC), curso impartido por el Dr. Otto Laske, un marco teórico para la aplicación del Coaching de Desarrollo.

En Coaching de Desarrollo, el coach trabaja con el coachee para ayudarle a pasar a una nueva etapa de desarrollo. Para esto se requiere detectar cuál es su etapa actual y acompañarlo a dar un paso hacia la siguiente, reconociendo cuál es la senda socioemocional que recorre la persona a lo largo de su vida y cuáles son los momentos de transformación en su forma de comprender y construir la realidad.

Desde este lugar, la pregunta por el momento vital del “ser” en el que se encuentra el cliente es fundamental, así como también cómo ese ser se va transformando, puesto que el Coaching de Desarrollo se basa en una minuciosa visión de cómo evoluciona la forma de entender la realidad de una persona a lo largo de su vida.

Esta es la entrevista al maestro Otto Laske, creador del Marco de Desarrollo Constructivo (MDC).

Otto, cuando nos preguntamos por el ser, ¿de qué hablamos?

Es una pregunta filosófica. Tal vez no sepa qué es el “yo”, pero se hace referencia a ese yo que es la identidad, con el sistema de valores propio. Desde el modelo que utilizo (Marco de Desarrollo Constructivo), el “yo” encarna un conjunto de valores que determina la manera en que miro el mundo social, quiere decir, cómo me veo a mi mismo, a los otros, y a la humanidad en su conjunto.

Ese es un tipo de yo social.

¿Ese yo está en constante transformación?

Esa es una conclusión a partir de investigación empírica. Si observas el desarrollo humano desde los 15 años hasta los 90 o 100 años, y si tienes éxito en distinguir entre las diferentes etapas de desarrollo, parece que cuando una persona llega a una determinada etapa no hay nada que se pueda hacer más que dejarla atrás. Cada vez se rehace la montaña, esa es la conclusión existencial de la investigación. Nunca terminas.

Es decir, ¿el desarrollo implica el desapego?

El desapego es una buena medida de desarrollo en el sentido que podemos preguntar en qué medida una persona está desapegada de sí misma. Jean Piaget definió desarrollo como una pérdida constante de egocentrismo. Entonces en cada etapa voy perdiendo más egocentrismo hasta que al final, si es que llego a ese punto, habré perdido todo mi egocentrismo, en el sentido de que ya no me defino a mí mismo a través de mi cultura, educación, logros, sino que soy simplemente un ser humano como somos todos.

¿La causa del egoísmo es cultural y biológica?

Sí, ambas. En el desarrollo del cerebro, las dos dimensiones que llamamos socio-emocional y cognitiva, no están bien conectadas en el cerebro en edad temprana. En un cerebro adolescente hay muy poca sinapsis que conecte el córtex central (que origina el pensamiento) con el sistema límbico y la amígdala (que origina las emociones). Esto hace que el término ‘desarrollo’ tenga sentido, porque se necesita toda una vida para que estas dos áreas del cerebro estén densamente interrelacionadas. La persona más anciana, el cerebro más viejo, muestra más conexiones entre el sistema límbico y el córtex central que el de un adolescente. Todos los terroristas son gente joven, a una persona de 80 años como yo no le interesaría en absoluto volar una iglesia o algo así. Es algo que tenemos que aceptar. Los jóvenes no tienen las conexiones cerebrales que les haría entender lo que están haciendo.

En ese sentido, la transformación es enormemente importante, es una transformación de cuerpo entero.