La Programación Neurolingüística ha elaborado un meta modelo del lenguaje con el fin de detectar, a partir de la estructura de superficie, la estructura profunda subyacente así como el mapa que genera esos enunciados. El principio básico en el que se sustenta el Metamodelo es “El mapa no es el Territorio”. Esta presuposición de la PNL nos viene a decir que el modelo que creamos del mundo que nos rodea, a través de nuestros sentidos y del lenguaje, no se corresponden con la realidad del mundo.

Las personas podemos tener la idea completa de lo que queremos decir (estructura profunda) pero al momento de traducir los pensamientos en palabras, sólo expresamos una aproximación de la idea, es decir, acortamos la estructura profunda y lo que realmente referimos es la estructura superficial.

El metamodelo para un Coach, permite recuperar información que no se verbaliza en la comunicación y que posiblemente está oculta para la persona. Para recuperar dicha información utiliza una serie de preguntas.

Permite identificar información perdida logrando una idea más completa del territorio en sí. El metamodelo provee una serie de técnicas interrogativas, basadas en la comunicación verbal del interlocutor, que vuelven más rápida y eficiente la comprensión del mensaje.

Debemos recordar que la palabra “mapa” es un constructo. No hay bueno  o malos mapas en sí.  Sólo se puede evaluar el mapa según su funcionalidad de acuerdo a un contexto dado.