Para muchos, el lenguaje no es un modelo de la experiencia, sino que es el “portador de la verdad”. Esto hace que no se considere al modelo como un modelo, sino como la realidad misma.

La escucha activa se refiere a la atención activa e intencionada que resulta óptima para asegurarse de que estamos recibiendo el mensaje del otro de manera adecuada.

Según el Modelo ICI de Coaching Integral, surgen ciertos elementos de la comunicación que debieran ser considerados por el coach. Por ejemplo, valorar la oportunidad. Cada contexto presenta la oportunidad para transmitir cierto tipo de información más que otra. Por lo mismo, considerar la oportunidad que el contexto ofrece puede resultar productivo. Evaluar la oportunidad va de la mano con evaluar el contexto.

El feedback (retroalimentación) es un elemento básico de la comunicación. Como hemos visto, el receptor no deja de emitir información mientras escucha.

En cada acto de comunicación los interlocutores tienen una intención. Es decir, que en cada acto de comunicación los interlocutores persiguen un objetivo. Los objetivos perseguidos pueden ser de muy diversa índole, y pueden ir desde querer conseguir una autorización, establecer un vínculo afectivo particular, amonestar, etc.

En una sesión de coaching, la motivación principal es resolver el tema planteado por el coachee. El coach debe estar atento a esta necesidad. Para el Modelo de Coaching Integral ICI, el significado de la comunicación radica en el resultado obtenido, la responsabilidad de su eficiencia recae sobre el emisor.