Para muchos, el lenguaje no es un modelo de la experiencia sino que es el “portador de la verdad”. Esto hace que no se considere al modelo como un modelo, sino como la realidad misma.

Para muchos, es la realidad la que tiene “limitantes”. Sin embargo, en muchos casos, es el “modelo” el que limita a la realidad. 

Un modelo disfuncional, es decir, un modelo cuya representación de la realidad limita el desenvolvimiento de un individuo en su entorno, puede dificultar la sobrevivencia, el crecimiento, o dificultar que la vida sea algo agradable.

En general, un modelo disfuncional acompañado de la creencia de que “mapa es el territorio” bloquea a la persona, la vuelve rígida en un entorno cambiante.

Cada modelo genera cierto número de pautas de acción más  o menos adecuadas para un contexto dado. Podríamos definir al modelo disfuncional como un modelo que es incapaz de generar pautas de acción adecuadas para un contexto dado.

Es decir que muchas veces el modelo, cuyo objetivo es permitir el desenvolvimiento del hombre en su entorno, se vuelve un obstáculo. Y un obstáculo que ni si quiera es reconocido como obstáculo porque, en la medida que se confunde el modelo con la realidad, la experiencia indica que se trata de la única realidad posible no existiendo otras posibilidades.

Cuando el Coachee le cuenta al Coach Integral su situación, lo hará a partir de su mapa, de sus creencias, de sus valores. Para el Coach Integral, es importante entender estos modelos y reconocerlos a través de la comunicación.